Huellas indelebles
Hemos roto la distancia,
desnudamos el enigma de la piel
y por un instante
fuimos fragmentos de un mismo cuadro.
El sudor revelaba el vestigio
de una vieja traición.
Sabíamos del riesgo de la herida
pero aún así
deshojamos los cuerpos,
nos vimos desnudos de historia.
Y fuimos...
Esculpí mariposas en tu espalda,
esparciste jazmines en mi vientre,
evocamos el Edén en un abrazo,
nos supimos en casa.
El atardecer estaba por nacer
cuando nuestra vida amanecía.
Reposamos en silencio la certeza del adiós,
conjurando el espacio del reencuentro.
No sería la última vez...
Sonreímos,
detuvimos nuestras miradas
y ante el espejo se develaron
las huellas que dejaba el amor.
Hemos roto la distancia,
desnudamos el enigma de la piel
y por un instante
fuimos fragmentos de un mismo cuadro.
El sudor revelaba el vestigio
de una vieja traición.
Sabíamos del riesgo de la herida
pero aún así
deshojamos los cuerpos,
nos vimos desnudos de historia.
Y fuimos...
Esculpí mariposas en tu espalda,
esparciste jazmines en mi vientre,
evocamos el Edén en un abrazo,
nos supimos en casa.
El atardecer estaba por nacer
cuando nuestra vida amanecía.
Reposamos en silencio la certeza del adiós,
conjurando el espacio del reencuentro.
No sería la última vez...
Sonreímos,
detuvimos nuestras miradas
y ante el espejo se develaron
las huellas que dejaba el amor.