Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Huerto colmado de colores,
regado fastuoso de flores,
recibiendo cada día miel de olores,
me dejo cautivar ansioso y sin temores.
Vergel sereno dentro de tus calores,
húmedo cada vez que iriso tus concepciones,
cayendo en cándidos rubores,
que afloran desde abajo de tus pudores.
Prado de labios rojos y tenues,
hablan del sudor que tejen enredaderas
liándose cada vez que al oído se cuentan,
envolventes susurros descorriendo cremalleras.
Oasis, me dejo saciar sediento
y las gotas rebasan mis fogosidades
que desde noches su enhorabuena esperaban,
para fundirte con viriles secretos,
que erguidos se vuelven animales.
Riveras se mojan encantadas,
hasta someter cada pincelada,
que vehemente resiste cansada,
hasta gritar en cuello mis emociones
que largo se extiende ., entiendes??.
Jardín nocturno se envuelven las flores,
abiertas hasta hace un rato hermosas
dispuestas a concebir nuevamente el alba,
para recibir el sereno de mis palmas,
que mullirán cada vez que desees agua
regado fastuoso de flores,
recibiendo cada día miel de olores,
me dejo cautivar ansioso y sin temores.
Vergel sereno dentro de tus calores,
húmedo cada vez que iriso tus concepciones,
cayendo en cándidos rubores,
que afloran desde abajo de tus pudores.
Prado de labios rojos y tenues,
hablan del sudor que tejen enredaderas
liándose cada vez que al oído se cuentan,
envolventes susurros descorriendo cremalleras.
Oasis, me dejo saciar sediento
y las gotas rebasan mis fogosidades
que desde noches su enhorabuena esperaban,
para fundirte con viriles secretos,
que erguidos se vuelven animales.
Riveras se mojan encantadas,
hasta someter cada pincelada,
que vehemente resiste cansada,
hasta gritar en cuello mis emociones
que largo se extiende ., entiendes??.
Jardín nocturno se envuelven las flores,
abiertas hasta hace un rato hermosas
dispuestas a concebir nuevamente el alba,
para recibir el sereno de mis palmas,
que mullirán cada vez que desees agua