coral
Una dama muy querida en esta casa.
Huir quiero, pero te recuerdo
Huir quiero de todo,
dejando las quimeras
con nuevos pensamientos,
buscando vida nueva,
¡no más los sacrificios,
plantados en la arena!
que van carcomiendo
toda la vida entera.
No quiero las nostalgias
pegadas en el alma,
quiero renovar mi vida
cuando despunte el alba,
dejando los pesares
remojados en espumas
de extraños sortilegios,
cambiando la amargura.
Quizás en la resaca
de haberte amado tanto,
quedaron impregnados
del miedo a los amores,
sin posponer la huída
llamando al desespero.
¡Sumisa me doblego
a nuevos sentimientos!
-Repican las campanas
con sabores de esperanza-
Dejaré las tristezas
de romántica luz... sin tu amor
que he querido olvidar,
- ¡la ciudad sin ti y tú sin mí!
solitarios sueños-
estar pendiente de olvidarte para siempre
¡y estar consciente,
que jamás podré olvidarte!
Por eso quiero ser
palabra viviente
que sueña con la poesía
de unos labios ardientes,
rompiendo las nostalgias
y este silencio mudo,
soñando con un mundo
pintado de ternura.
Pero sueño en ti
en mis noches oscuras,
esperando que de mí te enamores,
y sólo te encuentro
borrado en mi pensamiento
¡me alzo de hombros y...
No sé por qué te extraño
y no sé por qué te amo tanto
¡Si nunca me has amado!
Prudencia arenas
Coral