La noche siempre triste,
pálida luna parece esconderse,
frío cadavérico cuando amanece
ni el resplandor del astro favorece,
tarde llueve como si llorara el alma cuando toda esperanza se desvanece,
el ruido de la ciudad como cadenas corroídas destrozan el sentido, uno muere
olor a licor fermentado a base de amargura desesperante
ahora una noche tergiversada la realidad para aplacar sentimiento desplacente,
amanece.
Pumayawri Sapaki
Cuenca, 16 de octubre de 2015.
pálida luna parece esconderse,
frío cadavérico cuando amanece
ni el resplandor del astro favorece,
tarde llueve como si llorara el alma cuando toda esperanza se desvanece,
el ruido de la ciudad como cadenas corroídas destrozan el sentido, uno muere
olor a licor fermentado a base de amargura desesperante
ahora una noche tergiversada la realidad para aplacar sentimiento desplacente,
amanece.
Pumayawri Sapaki
Cuenca, 16 de octubre de 2015.