SCARAMOUCHE
Poeta recién llegado
Mudéjares tus labios por quilates
los tallas de sensuales arabescos
y siempre humedecidos riendo frescos
de carne dos zafiros son granates.
Enteras mis defensas las abates
con rasgos de odalisca principescos,
mozárabes, tentando picarescos,
al juego del amor con sus embates.
Jugosa me entreabres tu granada
y portas un lunar junto a la boca
tras velos de una hurí del Paraíso.
Y rujo yo al final con voz quebrada
sintiendo que mi ser toda te invoca
y clama por besarte sin permiso.
Última edición: