Sergi Siré
Poeta asiduo al portal
HUYENDO DE MÍ
Amor mío, mi dulce amapola de pétalos salados
como las gotas de lluvia en el cristal resbalando
siento el crujir de nuestro álbum de recuerdos.
Sssh... escucha las olas, parecen decir algo.
Mi vida, pues eres así, la esencia de mi cruzado
que tropieza a cada peldaño de escaleras al profundo
balcón desde el cual ver mejor el sentido a tus disimulos.
No hace falta que me mientas ni que te escondas.
Comprendí desde el primer momento que esto sería así
porque el mar es agua y aun encerrada ondea buscando liberarse.
Sssh... escucha las olas, parecen decir algo.
Como una flor que se marchita en el jarrón
las paredes de tu corazón impregnaron de astillas
que un día traté de curarte pero sólo logré que te escocieran más.
Tú necesitas ser libre, ser única
cabalgar siendo no jinete sino siendo el corcel
pues naciste con esa inocente naturaleza de quién vive viviéndose.
Sssh... escucha las olas, parecen decir algo.
Te noto alejada y distraida
sientiendo no decir "esta boca es mía"
escurriéndote como un el agua siendo yo quien retuerce el paño.
En tus ojeras descansa tumbada
cuan hamaca en tarde de primavera tu alma desolada
aburrida de mi vida, varada de ilusiones y de mis infinitas circunstancias.
Sssh... si presto atención puede que, de tus silencios, te advierta huyendo de mí.
como las gotas de lluvia en el cristal resbalando
siento el crujir de nuestro álbum de recuerdos.
Sssh... escucha las olas, parecen decir algo.
Mi vida, pues eres así, la esencia de mi cruzado
que tropieza a cada peldaño de escaleras al profundo
balcón desde el cual ver mejor el sentido a tus disimulos.
No hace falta que me mientas ni que te escondas.
Comprendí desde el primer momento que esto sería así
porque el mar es agua y aun encerrada ondea buscando liberarse.
Sssh... escucha las olas, parecen decir algo.
Como una flor que se marchita en el jarrón
las paredes de tu corazón impregnaron de astillas
que un día traté de curarte pero sólo logré que te escocieran más.
Tú necesitas ser libre, ser única
cabalgar siendo no jinete sino siendo el corcel
pues naciste con esa inocente naturaleza de quién vive viviéndose.
Sssh... escucha las olas, parecen decir algo.
Te noto alejada y distraida
sientiendo no decir "esta boca es mía"
escurriéndote como un el agua siendo yo quien retuerce el paño.
En tus ojeras descansa tumbada
cuan hamaca en tarde de primavera tu alma desolada
aburrida de mi vida, varada de ilusiones y de mis infinitas circunstancias.
Sssh... si presto atención puede que, de tus silencios, te advierta huyendo de mí.