Troto
Pablo Romero Parada
La piel tuya es estrellada y clara.
Y oscuras tus pecas que perfuman mi visión de ti.
El pelo es lacio, los ojos claros y
la boca torcida de contenida lengua;
de sonidos breves y de verdad puntiaguda.
Torso flaco. Ropa ajustada y elegante.
Modernidad clásica entre la finura de tus dedos.
Rellenas los huecos de los hogares
y tu presencia calma el ambiente
con motivos de agua y de palabra amable.
Iago, quiero verte cerca de vez en cuando,
pero aún en la distancia te siento
y siento tristeza imaginando
la posibilidad de tu desdicha.
Y oscuras tus pecas que perfuman mi visión de ti.
El pelo es lacio, los ojos claros y
la boca torcida de contenida lengua;
de sonidos breves y de verdad puntiaguda.
Torso flaco. Ropa ajustada y elegante.
Modernidad clásica entre la finura de tus dedos.
Rellenas los huecos de los hogares
y tu presencia calma el ambiente
con motivos de agua y de palabra amable.
Iago, quiero verte cerca de vez en cuando,
pero aún en la distancia te siento
y siento tristeza imaginando
la posibilidad de tu desdicha.