Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Qué desvarío es este amor entre tú y yo,
sintiéndonos notables uno y otro:
"Eres mucho para mí, pues poco soy”.
"Soy más que para ti, pues no eres todo".
Eso expresamos riñendo furibundos,
con ira y miel enfatizando nuestros ojos.
Así sangramos al herirnos tan profundo
y luego, a sexo, suturamos nuestros odios.
Y cuando ruge nuestro celo por lo suyo
con el instinto de las bestias apareadas,
sin claudicar jamás, hasta ambos triunfos,
¡fervorosas, hieren dando nuestras garras!
Feroz alquimia preconiza nuestra unión;
tanta, que dudo ser feliz con alguien más.
Como tú dudas concebir en otro amor,
lucha y lujuria de este duelo pasional.
Y yo no quiero vivir si tú me excedes.
Y tú no quieres morirte sin mi espasmo.
Bien, que si trocamos en aureolas, estiletes,
ya no sería nuestro idilio, ¡extraordinario!
.
sintiéndonos notables uno y otro:
"Eres mucho para mí, pues poco soy”.
"Soy más que para ti, pues no eres todo".
Eso expresamos riñendo furibundos,
con ira y miel enfatizando nuestros ojos.
Así sangramos al herirnos tan profundo
y luego, a sexo, suturamos nuestros odios.
Y cuando ruge nuestro celo por lo suyo
con el instinto de las bestias apareadas,
sin claudicar jamás, hasta ambos triunfos,
¡fervorosas, hieren dando nuestras garras!
Feroz alquimia preconiza nuestra unión;
tanta, que dudo ser feliz con alguien más.
Como tú dudas concebir en otro amor,
lucha y lujuria de este duelo pasional.
Y yo no quiero vivir si tú me excedes.
Y tú no quieres morirte sin mi espasmo.
Bien, que si trocamos en aureolas, estiletes,
ya no sería nuestro idilio, ¡extraordinario!
.
Última edición: