Orfelunio
Poeta veterano en el portal
IDILIO
Los ayes que nos llegan del infierno,
nos hablen de unas tierras que están muertas,
en almas que suspensas nos son yertas
robadas en el juicio del averno.
Tenemos en las manos vicio eterno,
pongamos al servicio en todo puertas;
abramos las arenas por desiertas,
del signo que delata al muro interno.
Las diosas son sepulcros blanqueados,
los dioses se revuelcan en las fosas,
y nacen diosecillos desterrados.
En los cielos anidan como rosas,
y en su forma se siente imaginados,
blancas de horma excretándose sinuosas.
Los ayes que nos llegan del infierno,
nos hablen de unas tierras que están muertas,
en almas que suspensas nos son yertas
robadas en el juicio del averno.
Tenemos en las manos vicio eterno,
pongamos al servicio en todo puertas;
abramos las arenas por desiertas,
del signo que delata al muro interno.
Las diosas son sepulcros blanqueados,
los dioses se revuelcan en las fosas,
y nacen diosecillos desterrados.
En los cielos anidan como rosas,
y en su forma se siente imaginados,
blancas de horma excretándose sinuosas.