Javier Palanca
Poeta fiel al portal
La ignorancia le roba el alma hasta a las piedras,
y a nosotros, cuanto menos, nos pone boca abajo,
y se nos cae toda la calderilla de los bolsillos
como a neuronas atraídas por el subsuelo mentiroso.
Si nos dejamos acomodar entre sus palabras fabricadas
y entre los silencios que ponen cuando les basta,
somos el pasto perfecto, de bueyes cual alimañas,
que nos comerán la entraña sin que sintamos nada.
Pero el tiempo trazará luces y pensamientos
cuando falte la más sencilla subsistencia
y miremos los paradisíacos y enormes castillos
donde se fraguó la riqueza con nuestra ignorancia.
P.D. Esto ya ocurrió otras veces y no será nada nuevo
¿Hasta cuando habrá de repetirse?
y a nosotros, cuanto menos, nos pone boca abajo,
y se nos cae toda la calderilla de los bolsillos
como a neuronas atraídas por el subsuelo mentiroso.
Si nos dejamos acomodar entre sus palabras fabricadas
y entre los silencios que ponen cuando les basta,
somos el pasto perfecto, de bueyes cual alimañas,
que nos comerán la entraña sin que sintamos nada.
Pero el tiempo trazará luces y pensamientos
cuando falte la más sencilla subsistencia
y miremos los paradisíacos y enormes castillos
donde se fraguó la riqueza con nuestra ignorancia.
P.D. Esto ya ocurrió otras veces y no será nada nuevo
¿Hasta cuando habrá de repetirse?