abcd
Poeta adicto al portal
II
En la barba ya unas canas.
Me doy vuelta como una media, a diario,
soy y no soy,
quiero y ya no quiero querer.
A los tumbos, pero nunca he rezado.
Mi cuerpo herido es un patio lleno de juegos,
es la mente quien abanica recuerdos,
uno en particular,
el de haber sido un tren aquella medianoche.
Fui un corazón roto,
y fui un corazón capaz de masturbar la muerte.
En mis vagones, libros y nieve;
y un abuelo solitario
que jamás tendrá un hijo.
En la barba ya unas canas.
Me doy vuelta como una media, a diario,
soy y no soy,
quiero y ya no quiero querer.
A los tumbos, pero nunca he rezado.
Mi cuerpo herido es un patio lleno de juegos,
es la mente quien abanica recuerdos,
uno en particular,
el de haber sido un tren aquella medianoche.
Fui un corazón roto,
y fui un corazón capaz de masturbar la muerte.
En mis vagones, libros y nieve;
y un abuelo solitario
que jamás tendrá un hijo.