BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sí me empecino sufro de rabia
de esa tirantez repetitiva que anula
las corbatas ladinas del imperio
estoy en las nubes con mi camisa descendida
ardiente entre pinares bajos como un camino
de deshojadas pulverizadas bahías rojas.
Esto es estar en un plano mental elevado
entrar en la despensa e iniciar el desacato nupcial
la epopeya destruida de los labios que quisieron
emanciparse de un roto común, cómo de pantalones
estoy harto y de botones me hundo en mi camastro!
Sí, me hastío, entro a borbotones en la disecada hoja,
de alabastro su tenue luz, y en mi corpórea aguja
el líquido fluye ambivalente. Soy de una madera
esponjosa, de un perfume tierno, de una naturaleza
doblegada, de un impulso detenido, de un golpe a las
acacias en toda la frente. ©
de esa tirantez repetitiva que anula
las corbatas ladinas del imperio
estoy en las nubes con mi camisa descendida
ardiente entre pinares bajos como un camino
de deshojadas pulverizadas bahías rojas.
Esto es estar en un plano mental elevado
entrar en la despensa e iniciar el desacato nupcial
la epopeya destruida de los labios que quisieron
emanciparse de un roto común, cómo de pantalones
estoy harto y de botones me hundo en mi camastro!
Sí, me hastío, entro a borbotones en la disecada hoja,
de alabastro su tenue luz, y en mi corpórea aguja
el líquido fluye ambivalente. Soy de una madera
esponjosa, de un perfume tierno, de una naturaleza
doblegada, de un impulso detenido, de un golpe a las
acacias en toda la frente. ©