Quiero explicar ahora, el vaivén de la sangre airada
y esa lluvia recia de la mañana.
Sí, y desgraciadamente,
el porqué de los sueños rotos.
Quizá la vida sea eso: llegar por fin a la cordura.
Si me arrancas los besos
de cara o en huida,
si atraviesas mi piel con el silencio
de tu nombre, desde allí,
crecerán rosas abiertas a infinitud de labios.
y esa lluvia recia de la mañana.
Sí, y desgraciadamente,
el porqué de los sueños rotos.
Quizá la vida sea eso: llegar por fin a la cordura.
Si me arrancas los besos
de cara o en huida,
si atraviesas mi piel con el silencio
de tu nombre, desde allí,
crecerán rosas abiertas a infinitud de labios.
Última edición:
::::