tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
El espacio me asegura una sombra en el vacío de un todo inexistente.
La focalización afinada del sentido común, me exige un gramaje de realidad, que dosificará, la espontánea hostilidad del día a día, obligándome a encontrarle un sentido a todo.
La pregunta es.
¿Estoy siendo prisionero en mi propia mente?
¿Lo que alguna vez fue liberación, hoy es auto opresión?
¿Mi derecho a elección, se encuentra en peligro de extinción?
Me escucho en silencio esbozar frases pupilas preinstaladas, que no son mías, han sido colocadas allí, por un tercero, que ha infringido la ley de mi razón, hasta el caso de pergeñar sistemas de auto flagelación intáctil obsesiva.
Debo volver a cero.
Solamente un replanteo ilógico, desbordaría a mi colapsado sentido común, y jaquearía su implantado campo tensional.
La imagen liquida de mi sombra en la pared, se desliza omnipotente y me alerta.
Todo espacio se mueve en el vacío de un todo inexistente.
La gravedad de mi tiempo, viaja a una velocidad inanimada, en busca de esa ventana imaginaria, que me llevará seguramente, hacia la medida inexacta de mi ilusión sensorial.
Despojándome al fin, de la absurda realidad.
Mi ilusión sensorial me sacará de aquí.
La focalización afinada del sentido común, me exige un gramaje de realidad, que dosificará, la espontánea hostilidad del día a día, obligándome a encontrarle un sentido a todo.
La pregunta es.
¿Estoy siendo prisionero en mi propia mente?
¿Lo que alguna vez fue liberación, hoy es auto opresión?
¿Mi derecho a elección, se encuentra en peligro de extinción?
Me escucho en silencio esbozar frases pupilas preinstaladas, que no son mías, han sido colocadas allí, por un tercero, que ha infringido la ley de mi razón, hasta el caso de pergeñar sistemas de auto flagelación intáctil obsesiva.
Debo volver a cero.
Solamente un replanteo ilógico, desbordaría a mi colapsado sentido común, y jaquearía su implantado campo tensional.
La imagen liquida de mi sombra en la pared, se desliza omnipotente y me alerta.
Todo espacio se mueve en el vacío de un todo inexistente.
La gravedad de mi tiempo, viaja a una velocidad inanimada, en busca de esa ventana imaginaria, que me llevará seguramente, hacia la medida inexacta de mi ilusión sensorial.
Despojándome al fin, de la absurda realidad.
Mi ilusión sensorial me sacará de aquí.