Gira, gira, gira; que no sabe de belleza y me mira. Gira, gira, gira; por un corto periodo de tiempo... Pero gira mundo, gira, que la vida se me escapa frente a sus ojos, y no tengo corazón para seguir mi camino. Calle blanca y gris; luna vacía, no del todo, pero sin fin; eterna como el espacio entre nuestros labios, no sabe de años ni de segundos; la imita el mundo, que gira despacio. La pierdo deprisa por la confusión, de las palabras que mi alma le reza. Que no sabe de belleza. Que nunca alaba. Gira, gira, gira; que el tiempo se acaba, y no tengo corazón, para seguir mi camino.