sergiochez
Poeta fiel al portal
Hola ¿Cómo estás?,
te traje este obsequio, ¿Cómo?
No, tendrás que abrirlo y verlo tu misma,
ni una sola pista...
Bueno, debes imaginarlo,
hace ya tanto tiempo que estamos juntos
que creo podrás adivinar...
En las noches más quietas te he soñado
y aún sé que estás dispuesta a amarme
sí te lo pido de esta forma,
imagina un pequeño regalo
que hará que broten tus lágrimas
del más profundo amor jamás sentido por ti,
y ahora abrázame,
puedo percibir tu exquisito perfume,
aquí, en tu cuello,
acércate aún un poco más,
quiero sentir tu pecho latir junto al mío,
es muy suave y excitante sentirlo así,
tu cuerpo desborda curvas y contra curvas,
sobre las cuales derrapo en mí velocidad por amarte,
en mí vértigo infinito sobre tus pechos de miel.
¿Tu pedes imaginarlo?
Cada centímetro de pasión hace
que mí cordura perdure demasiado poco en tu boca,
imagínate cada caricia,
estoy en ti como ave sobre el árbol desnudo,
manteniendo el equilibrio eterno del amor,
te rodeo con mis manos aferrándome a tu cintura,
rodeándote con mí cuerpo...
Imagínate, doy vueltas sobre ti,
para que no sepas desde donde vendrá el beso final,
el viento helado que hará que te estremezcas,
jugando a que soy viento y tu arena
que descansa sobre la playa abandonada por el profundo mar
y vuelvo aprobar de tu savia...
una y otra vez...
y otra vez más...
Pero solo debes imaginarlo.
te traje este obsequio, ¿Cómo?
No, tendrás que abrirlo y verlo tu misma,
ni una sola pista...
Bueno, debes imaginarlo,
hace ya tanto tiempo que estamos juntos
que creo podrás adivinar...
En las noches más quietas te he soñado
y aún sé que estás dispuesta a amarme
sí te lo pido de esta forma,
imagina un pequeño regalo
que hará que broten tus lágrimas
del más profundo amor jamás sentido por ti,
y ahora abrázame,
puedo percibir tu exquisito perfume,
aquí, en tu cuello,
acércate aún un poco más,
quiero sentir tu pecho latir junto al mío,
es muy suave y excitante sentirlo así,
tu cuerpo desborda curvas y contra curvas,
sobre las cuales derrapo en mí velocidad por amarte,
en mí vértigo infinito sobre tus pechos de miel.
¿Tu pedes imaginarlo?
Cada centímetro de pasión hace
que mí cordura perdure demasiado poco en tu boca,
imagínate cada caricia,
estoy en ti como ave sobre el árbol desnudo,
manteniendo el equilibrio eterno del amor,
te rodeo con mis manos aferrándome a tu cintura,
rodeándote con mí cuerpo...
Imagínate, doy vueltas sobre ti,
para que no sepas desde donde vendrá el beso final,
el viento helado que hará que te estremezcas,
jugando a que soy viento y tu arena
que descansa sobre la playa abandonada por el profundo mar
y vuelvo aprobar de tu savia...
una y otra vez...
y otra vez más...
Pero solo debes imaginarlo.