jorgeaa
Poeta recién llegado
Después de una noche
de pesadillas repetitivas,
intercalando insomnios solitarios;
amanecí en la viscosidad,
de la ilusa idea,
que nada había terminado.
Sin embargo,
viéndote en tremenda compañía,
la despiadada realidad,
me abofeteó violentamente,
regresándome a la lucidez.
Sí, es cierto,
todo había terminado;
lo sé,
y estoy consciente de ello,
me niego a aceptarlo,
pero lo tengo bastante claro.
Y aquel sentimiento,
tan primitivo,
arraigado en mi alma,
empieza a funcionar.
No sé si nombrarlo
odio o amor,
ira o vehemencia;
sin importar lo que sea,
es aquel impulso enfermizo,
que vibra en todo mi ser
y se convierte en mi conciencia.
Aquel impulso
que quiere encontrar tu aroma,
en los atardeceres veraniegos,
que quiere abrigarse
con el calor rupestre,
de tu cuerpo desnudo,
que quiere encontrarte
en el café de las mañanas
y ver tu reflejo junto al mío,
en la inmensidad verdosa
del Petén Itzá;
que quiere ver el cielo
y las estrellas
y las nubes
y la luna
y saber que en algún lugar,
estás pensando en mí.
Quiero verte a los ojos
y sin que me digás nada,
me lo digás todo.
Jorge Aguilar Amado
de pesadillas repetitivas,
intercalando insomnios solitarios;
amanecí en la viscosidad,
de la ilusa idea,
que nada había terminado.
Sin embargo,
viéndote en tremenda compañía,
la despiadada realidad,
me abofeteó violentamente,
regresándome a la lucidez.
Sí, es cierto,
todo había terminado;
lo sé,
y estoy consciente de ello,
me niego a aceptarlo,
pero lo tengo bastante claro.
Y aquel sentimiento,
tan primitivo,
arraigado en mi alma,
empieza a funcionar.
No sé si nombrarlo
odio o amor,
ira o vehemencia;
sin importar lo que sea,
es aquel impulso enfermizo,
que vibra en todo mi ser
y se convierte en mi conciencia.
Aquel impulso
que quiere encontrar tu aroma,
en los atardeceres veraniegos,
que quiere abrigarse
con el calor rupestre,
de tu cuerpo desnudo,
que quiere encontrarte
en el café de las mañanas
y ver tu reflejo junto al mío,
en la inmensidad verdosa
del Petén Itzá;
que quiere ver el cielo
y las estrellas
y las nubes
y la luna
y saber que en algún lugar,
estás pensando en mí.
Quiero verte a los ojos
y sin que me digás nada,
me lo digás todo.
Jorge Aguilar Amado
Última edición: