[center:75d743e348]INCESTO.
Usted señor progenitor, lo odio
Tardes de verano con su sudor en mi espalda.
Y mi bicicleta tirada en el patio de casa.
¿Madre, por que trabajas en las noches?
Un calcetín de algodón he dejado en tu cuarto.
Sucio cerdo, animal oloriento, satanás encarnado.
¿Como perdonar lo imperdonado?
Una malteada azucaraba mi niñez.
Más me imponías mirarte a los ojos desde abajo.
Tu nombre me da nauseas, tu hedor es imborrable.
Como aquel beso de mis quince me diste.
Esas garras tibias frotando mi corazón destruido.
Elegiría ser aborto antes que probar tu saliva asquerosa.
Perturbabas no solo mi mente, sino mi voluntad infantil mi vida.
No preciso un terapeuta, sino un arma.
Las navajas en mis venas llenaban más que tus sonrisas sarcásticas.
Púdrete en el infierno señor padre.
Que Lucifer te haga la mitad de lo que me has hecho.
Mis llantos no calman ese amargo despertar diario.
Mis muñecas eran de goma y yo la que me quebraba.
Juguetes solitarios en el cuarto de juego.
Mientras solo tú jugabas, y yo moría agonizaba
Estas donde lo imploraba señor papá.
Detrás del mármol sigues tocándome perro en celos.
Día a día mi ser se desmiembra y tu solo un cadáver inmutable.
Yo soy la que esta muerta, y tú vives cotidianamente.
Pero me siento en paz al menos un momento
Las pastillas hacen su efecto y no hay vuelta atrás.
Mis ojos se cierran mirando un camioncito en el cual no pude jugar.
En este estado no puedo juzgar, solo recordar
¡Que sufrí incesto!
M.A.C.[/center:75d743e348]]
Usted señor progenitor, lo odio
Tardes de verano con su sudor en mi espalda.
Y mi bicicleta tirada en el patio de casa.
¿Madre, por que trabajas en las noches?
Un calcetín de algodón he dejado en tu cuarto.
Sucio cerdo, animal oloriento, satanás encarnado.
¿Como perdonar lo imperdonado?
Una malteada azucaraba mi niñez.
Más me imponías mirarte a los ojos desde abajo.
Tu nombre me da nauseas, tu hedor es imborrable.
Como aquel beso de mis quince me diste.
Esas garras tibias frotando mi corazón destruido.
Elegiría ser aborto antes que probar tu saliva asquerosa.
Perturbabas no solo mi mente, sino mi voluntad infantil mi vida.
No preciso un terapeuta, sino un arma.
Las navajas en mis venas llenaban más que tus sonrisas sarcásticas.
Púdrete en el infierno señor padre.
Que Lucifer te haga la mitad de lo que me has hecho.
Mis llantos no calman ese amargo despertar diario.
Mis muñecas eran de goma y yo la que me quebraba.
Juguetes solitarios en el cuarto de juego.
Mientras solo tú jugabas, y yo moría agonizaba
Estas donde lo imploraba señor papá.
Detrás del mármol sigues tocándome perro en celos.
Día a día mi ser se desmiembra y tu solo un cadáver inmutable.
Yo soy la que esta muerta, y tú vives cotidianamente.
Pero me siento en paz al menos un momento
Las pastillas hacen su efecto y no hay vuelta atrás.
Mis ojos se cierran mirando un camioncito en el cual no pude jugar.
En este estado no puedo juzgar, solo recordar
¡Que sufrí incesto!
M.A.C.[/center:75d743e348]]