BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desciendo lentamente capacidades oblicuas
superficies austeras se entrecruzan dinamitando
mi corazón señuelo de esponjas endurecidas
lanzadas al sinfín múltiple del océano.
A veces trituro con los labios las redes económicas
y superficiales, donde acometen peces y ambarinas algas
los diámetros con sus desinfectantes opacos.
Amnesia que el cielo tuvo en su pedestal de niebla
reglas que ocuparon un triunfo mayor que la explanada
millares de muertos de un conflicto que agazapa su inutilidad perenne
y ese ciclo de potestades neutras que advierten un sigilo
como de esperanza o de bruma contiguas.
Las orillas asemejadas forman riberas ornamentales
los grifos ruidosos ocupan semillas inaprensibles
ofrendas de dioses pasados aniquilan su dejadez de plástico o poliestireno.
Y yo desciendo desciendo los eternos acantilados
donde algún dios inundó de vida los parámetros desaconsejados
y formulo las sombras de la existencia incorregible.
©
superficies austeras se entrecruzan dinamitando
mi corazón señuelo de esponjas endurecidas
lanzadas al sinfín múltiple del océano.
A veces trituro con los labios las redes económicas
y superficiales, donde acometen peces y ambarinas algas
los diámetros con sus desinfectantes opacos.
Amnesia que el cielo tuvo en su pedestal de niebla
reglas que ocuparon un triunfo mayor que la explanada
millares de muertos de un conflicto que agazapa su inutilidad perenne
y ese ciclo de potestades neutras que advierten un sigilo
como de esperanza o de bruma contiguas.
Las orillas asemejadas forman riberas ornamentales
los grifos ruidosos ocupan semillas inaprensibles
ofrendas de dioses pasados aniquilan su dejadez de plástico o poliestireno.
Y yo desciendo desciendo los eternos acantilados
donde algún dios inundó de vida los parámetros desaconsejados
y formulo las sombras de la existencia incorregible.
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