Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo siempre estuve enamorado,
pero acabé enlatado, junto a unas sardinas.
En conserva, sin raspas ni espinas.
Nos quería hincar el diente, un gato.
Broté con inusitada fuerza y pericia, poco a poco, a medida que desenfundabas el frasco metálico.
Me aparecí ante ti, apoteósico.
Con estrategia y tácticas.
Te derroté e hice que claudicaras, haciendo una genuflexión ante mí, aquella tarde...
Te di la comunión, que es una anchoa sabrosa y muy salada.
Fuimos de compras, al centro comercial, y me enseñaste a conducir un BMW.
Era una miniatura a escala, pero los pedales estaban a mi disposición.
Llegamos a una cafetería bajo techo, y las camareras llamaban mucho, mi atención.
Quise dirigirles la palabra, pero sólo supe decir: ¡ Mamá !
Recuerdo que llevaba puesto un abrigo verde.
¿ Yo ? ¿ Tú ? ¿ Quién ? ¿ Dónde estoy ?
pero acabé enlatado, junto a unas sardinas.
En conserva, sin raspas ni espinas.
Nos quería hincar el diente, un gato.
Broté con inusitada fuerza y pericia, poco a poco, a medida que desenfundabas el frasco metálico.
Me aparecí ante ti, apoteósico.
Con estrategia y tácticas.
Te derroté e hice que claudicaras, haciendo una genuflexión ante mí, aquella tarde...
Te di la comunión, que es una anchoa sabrosa y muy salada.
Fuimos de compras, al centro comercial, y me enseñaste a conducir un BMW.
Era una miniatura a escala, pero los pedales estaban a mi disposición.
Llegamos a una cafetería bajo techo, y las camareras llamaban mucho, mi atención.
Quise dirigirles la palabra, pero sólo supe decir: ¡ Mamá !
Recuerdo que llevaba puesto un abrigo verde.
¿ Yo ? ¿ Tú ? ¿ Quién ? ¿ Dónde estoy ?