angel del olvido
Poeta asiduo al portal
Las guerras y hambres
nos traen calambres,
profesan una calma
para matarnos el alma.
Borran la faz
y se llevan nuestra paz.
Rayos y balazos,
la carne a pedazos
no tiene comprador
ni ningún consumidor.
No suturan la herida
que nos deja el sida,
proclaman la oración
de un Dios no protector.
Veo a mis hijos correr
nunca van a volver
verán la bomba atómica
como arma indómita.
Viviré con la sangre
y el olor a vinagre
en los ojos de los heridos
que tratan como mal paridos.
Un cambio ha de surgir
cuando se aprenda ha discernir
entre palabras y alas,
que nos dará, las ansiadas alas.
Indios universales,
verbos intercontinentales,
nuevos amaneceres vendrán
un fulgor eterno tendrán.
nos traen calambres,
profesan una calma
para matarnos el alma.
Borran la faz
y se llevan nuestra paz.
Rayos y balazos,
la carne a pedazos
no tiene comprador
ni ningún consumidor.
No suturan la herida
que nos deja el sida,
proclaman la oración
de un Dios no protector.
Veo a mis hijos correr
nunca van a volver
verán la bomba atómica
como arma indómita.
Viviré con la sangre
y el olor a vinagre
en los ojos de los heridos
que tratan como mal paridos.
Un cambio ha de surgir
cuando se aprenda ha discernir
entre palabras y alas,
que nos dará, las ansiadas alas.
Indios universales,
verbos intercontinentales,
nuevos amaneceres vendrán
un fulgor eterno tendrán.
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