Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Mirada ausente, paso largo, oído ciego, corazón rasgado
y la noche a su encuentro
Sin largo recorrido, ni corto deseo.....se encontraba la pena
acompañante, sin la fuente de lagrimas, como bálsamo.
Cementerio, tumba abierta, aires en paro y grises soles eran su
paisaje sobre tierras pardas.
Le tendí una mano casi la muerde, Le quise querer, no se dejó,
No se fía de nadie, Se le durmió el corazón, se perdió en la
niebla...
Eventos olvidados, esperanza en viaje, rabias, corajes, vergüenzas
enquistadas.
Tremenda soledad era su equipaje.
Rosario de Cuenca Esteban
y la noche a su encuentro
Sin largo recorrido, ni corto deseo.....se encontraba la pena
acompañante, sin la fuente de lagrimas, como bálsamo.
Cementerio, tumba abierta, aires en paro y grises soles eran su
paisaje sobre tierras pardas.
Le tendí una mano casi la muerde, Le quise querer, no se dejó,
No se fía de nadie, Se le durmió el corazón, se perdió en la
niebla...
Eventos olvidados, esperanza en viaje, rabias, corajes, vergüenzas
enquistadas.
Tremenda soledad era su equipaje.
Rosario de Cuenca Esteban