olivia rojo
Poeta recién llegado
No sé si confesarte este tormento que vive en mí
ya no soporto otro segundo en el que esté lejos de ti.
No quiero vivir momentos si no te siento, ... no puedo ...
La vida sin tu presencia no es vida, ¡mejor me muero!
Tu te has convertido en la esencia misma de mi existir,
tu nombre corre mis venas, las envenena y hace latir,
con loco impulso, mi corazón, que palpita enamorado,
o late enfermo y dependiente, pues al tuyo se ha arrimado.
Con solo ver tus ojos resplandecen más los míos
y se humedecen de ternura, brillantes como el rocío.
Pero ¡qué digo! ¿MIS ojos? Si ya tienen nuevo dueño.
¡Dejaron de ser míos para ser tuyos, ladrón de sueños!
Con solo oir tu voz recibo una dosis de energía
que convierte ese instante en un momento de alegría.
Con solo tenerte cerca, auque no puedas ni acariciarme,
Percibo tus deseos locos de hacerme tuya y volver a amarme.
Con solo aspirar de un sorbo el mismo aire que tú respiras
se llena mi pecho de un aroma ... que siento que me da vida.
Sí, siento cómo se infla completamente este vacío
que queda cuando no estás, mi amado, al lado mío.
Cuánto te necesito es algo que debes saber,
porque te has convertido, cielo, en mi razón de ser.
...Y si el destino me juega una horrible trastada,
te digo ahora, de corazón, y con la mente muy clara ...
Que protagonizas en las crónicas de ésta, mi triste historia,
el capítulo del clímax, el del momento de más gloria.
Ojalá que nunca olvides tu consumada victoria
y que no borres mi nombre de tu sagaz memoria.
Y yo, que te confieso no había amado así en mi vida,
con mi mente clara te digo: un amor así nunca se olvida.
ya no soporto otro segundo en el que esté lejos de ti.
No quiero vivir momentos si no te siento, ... no puedo ...
La vida sin tu presencia no es vida, ¡mejor me muero!
Tu te has convertido en la esencia misma de mi existir,
tu nombre corre mis venas, las envenena y hace latir,
con loco impulso, mi corazón, que palpita enamorado,
o late enfermo y dependiente, pues al tuyo se ha arrimado.
Con solo ver tus ojos resplandecen más los míos
y se humedecen de ternura, brillantes como el rocío.
Pero ¡qué digo! ¿MIS ojos? Si ya tienen nuevo dueño.
¡Dejaron de ser míos para ser tuyos, ladrón de sueños!
Con solo oir tu voz recibo una dosis de energía
que convierte ese instante en un momento de alegría.
Con solo tenerte cerca, auque no puedas ni acariciarme,
Percibo tus deseos locos de hacerme tuya y volver a amarme.
Con solo aspirar de un sorbo el mismo aire que tú respiras
se llena mi pecho de un aroma ... que siento que me da vida.
Sí, siento cómo se infla completamente este vacío
que queda cuando no estás, mi amado, al lado mío.
Cuánto te necesito es algo que debes saber,
porque te has convertido, cielo, en mi razón de ser.
...Y si el destino me juega una horrible trastada,
te digo ahora, de corazón, y con la mente muy clara ...
Que protagonizas en las crónicas de ésta, mi triste historia,
el capítulo del clímax, el del momento de más gloria.
Ojalá que nunca olvides tu consumada victoria
y que no borres mi nombre de tu sagaz memoria.
Y yo, que te confieso no había amado así en mi vida,
con mi mente clara te digo: un amor así nunca se olvida.