Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
He alcanzado el cenit
de tus abrojos,
desgarrando el alcance
de mi piel,
cayendo en el estrépito
de tu orgullo,
perdiendo mis ojos
en tu deslumbre.
Dios de la tierra enrojecida,
no pido más
que la indulgencia
de una buena muerte,
alejándome del rigor
de su capricho
ocultando mi llanto
entre la fronda.
de tus abrojos,
desgarrando el alcance
de mi piel,
cayendo en el estrépito
de tu orgullo,
perdiendo mis ojos
en tu deslumbre.
Dios de la tierra enrojecida,
no pido más
que la indulgencia
de una buena muerte,
alejándome del rigor
de su capricho
ocultando mi llanto
entre la fronda.