Brise
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abriga su mente el suave beso,
dulce pasión y negra despedida.
Estar lejos no es estar ausente,
sus ojos esperan por la venida.
Un calvario de pensamientos
aumentan su desespero.
Olvidar parece iluso,
no es posible que suceda.
Llega la noche de centinela,
nadan sus sueños por la ribera
y al encontrarse con su silueta,
llora su nombre por las afueras.
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