Vi el reflejo de una sociedad ignorante en las calles de su pueblo marchito.
Sentí como todo mi ser se estremeció de cólera.
Y como mis alas fueron cortadas al ruego de un par de primaveras.
Esa fue la primera vez que vi un par de ojos gritar.
Era como una bofetada en mis mejillas, ya sangradas de tanto llanto.
Pero como solo somos humanos, segamos nuestros corazones en cuerpos andantes.
Esa fue la primera vez que vi un par de ojos gritar.
era como un chillido agudo que suplicaba migas de misericordia.
Pero como solo somos humanos, castigamos la ingenuidad con consumismo.
Esa fue la primera vez que vi un par de ojos gritar.
era como lijarse las manos con pieles morenas y quemadas.
Pero como solo somos humanos, votamos por la injusticia cada cuatro entierros.
Esa fue la primera vez que vi un par de ojos gritar.
Y asqueada conmigo misma deposite mis lagrimas en centavos de cobre,
a una infancia desperdiciada en un cementerio de poetas y conformistas.
Sentí como todo mi ser se estremeció de cólera.
Y como mis alas fueron cortadas al ruego de un par de primaveras.
Esa fue la primera vez que vi un par de ojos gritar.
Era como una bofetada en mis mejillas, ya sangradas de tanto llanto.
Pero como solo somos humanos, segamos nuestros corazones en cuerpos andantes.
Esa fue la primera vez que vi un par de ojos gritar.
era como un chillido agudo que suplicaba migas de misericordia.
Pero como solo somos humanos, castigamos la ingenuidad con consumismo.
Esa fue la primera vez que vi un par de ojos gritar.
era como lijarse las manos con pieles morenas y quemadas.
Pero como solo somos humanos, votamos por la injusticia cada cuatro entierros.
Esa fue la primera vez que vi un par de ojos gritar.
Y asqueada conmigo misma deposite mis lagrimas en centavos de cobre,
a una infancia desperdiciada en un cementerio de poetas y conformistas.
Última edición: