Fabio Alejandro
Poeta recién llegado
Vuelven las amargas risas
del mar infernal
que susurran en brisas
de mi pasión carnal.
Ya no puedo ni llorar
por el miedo que hay en mi pesar
de volver amar
y no sufrir
por miedo al soñar.
Ya la brisa y el infierno
no arden como el corazón
del pesar del alma
y de la voz de la calma
imperante en la razón.
Sin nada en el vientre
más que soledad en el alma
el infierno apaga la calma
y avivan al aire mis palmas.
del mar infernal
que susurran en brisas
de mi pasión carnal.
Ya no puedo ni llorar
por el miedo que hay en mi pesar
de volver amar
y no sufrir
por miedo al soñar.
Ya la brisa y el infierno
no arden como el corazón
del pesar del alma
y de la voz de la calma
imperante en la razón.
Sin nada en el vientre
más que soledad en el alma
el infierno apaga la calma
y avivan al aire mis palmas.