Rolando Kindelan Nuñez
Poeta fiel al portal
Tú me pides que te olvide,
sin motivo ni razón,
y aún me late el corazón
frenado por la tristeza...
va a estallarme la cabeza
por esta amarga traición...
tengo rojos de llorar los ojos,
ronca de gemir la voz...
y aunque sabes que hay amor,
en mi pecho todavía,
te noto impasible y fría,
con odio y sin corazón.
EL tiempo lo cura todo...
un chino proverbio dice,
pero en cuestiones de amor,
cuando un alma está herida y triste,
debe hallar consolación
en otra mujer de modo,
que en el lugar de la herida,
solo queden cicatrices.
PD: los versos: rojos de llorar los ojos, ronca de gemir la voz. Fueron tomados del poema "A buen juez mejor testigo" del dramaturgo y poeta del romanticismo español José Zorrilla (1817 - 1893).
sin motivo ni razón,
y aún me late el corazón
frenado por la tristeza...
va a estallarme la cabeza
por esta amarga traición...
tengo rojos de llorar los ojos,
ronca de gemir la voz...
y aunque sabes que hay amor,
en mi pecho todavía,
te noto impasible y fría,
con odio y sin corazón.
EL tiempo lo cura todo...
un chino proverbio dice,
pero en cuestiones de amor,
cuando un alma está herida y triste,
debe hallar consolación
en otra mujer de modo,
que en el lugar de la herida,
solo queden cicatrices.
PD: los versos: rojos de llorar los ojos, ronca de gemir la voz. Fueron tomados del poema "A buen juez mejor testigo" del dramaturgo y poeta del romanticismo español José Zorrilla (1817 - 1893).