PRIANKA
Poeta recién llegado
De blanca túnica se viste la desdichada,
un crucifijo cae sobre su pecho,
un voto de silencio que toma por derecho
y hábitos en que se escuda para no ser amada.
Esconde entre sus ropas un corazón herido,
ya no miente, ya no llora, ya no suspira.
Aprieta contra si una biblia y se le va la vida
pero se que ama, se que sufre, y ha querido.
Se acerca al altar a jurarle al bendito
hace promesa de amor para vivir eternamente,
se aferra a una ilusión permanente
y apaga el corazón que una vez palpito.
un crucifijo cae sobre su pecho,
un voto de silencio que toma por derecho
y hábitos en que se escuda para no ser amada.
Esconde entre sus ropas un corazón herido,
ya no miente, ya no llora, ya no suspira.
Aprieta contra si una biblia y se le va la vida
pero se que ama, se que sufre, y ha querido.
Se acerca al altar a jurarle al bendito
hace promesa de amor para vivir eternamente,
se aferra a una ilusión permanente
y apaga el corazón que una vez palpito.
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