Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Mañana cuando la niebla del tiempo
oculte el enmohecido recuerdo
de una mísera existencia de miedos
maquillados con triunfos vanos y huecos;
cuando las huellas de mi caminar
las arrebate el viento del olvido
y se hundan en el sueño sin final
del silencio que augura mi destino.
¡Te seguiré amando!
Aún cuando el crisol de tu esperanza
empañado sea por falso anhelo,
donde nuevas ilusiones emanan
simulando un sentir para ti ameno
y una lluvia de sueños postergados
invada tu reprimida consciencia,
pues han sido infinitos los ocasos
que el cielo ha llorado con mi plegaria:
¡Te seguiré amando!
Y si la resignación te domina
o la dicha se te ofrece oportuna:
¡Tómala! Hazte de ella una gran amiga
y borra el miedo de tu alma confusa
porque yo cuidaré tu caminar,
en plena tempestad hallarás calma
y la ventura creará amistad
con la promesa que te dejé intacta. . .
¡Te seguiré amando!
(Diciembre 13, 2015 y Enero 26, 2016)
oculte el enmohecido recuerdo
de una mísera existencia de miedos
maquillados con triunfos vanos y huecos;
cuando las huellas de mi caminar
las arrebate el viento del olvido
y se hundan en el sueño sin final
del silencio que augura mi destino.
¡Te seguiré amando!
Aún cuando el crisol de tu esperanza
empañado sea por falso anhelo,
donde nuevas ilusiones emanan
simulando un sentir para ti ameno
y una lluvia de sueños postergados
invada tu reprimida consciencia,
pues han sido infinitos los ocasos
que el cielo ha llorado con mi plegaria:
¡Te seguiré amando!
Y si la resignación te domina
o la dicha se te ofrece oportuna:
¡Tómala! Hazte de ella una gran amiga
y borra el miedo de tu alma confusa
porque yo cuidaré tu caminar,
en plena tempestad hallarás calma
y la ventura creará amistad
con la promesa que te dejé intacta. . .
¡Te seguiré amando!
(Diciembre 13, 2015 y Enero 26, 2016)