NIÑA DE TIERRA
Poeta fiel al portal
Veía su cara en el espejo
cada vez más demacrada
ella se estaba muriendo.
Ayer había notado
que la proyección de su sombra
había comenzado a hacerse más pequeña.
A nadie le hace bien perderse fuera de su mente
sin poder impedir que la gobiernen
ésos sucios monstruos hambrientos
(los que nunca duermen);
o por el contrario,
que quede para siempre en blanco
sola, muerta,
sin nadie que le converse.
cada vez más demacrada
ella se estaba muriendo.
Ayer había notado
que la proyección de su sombra
había comenzado a hacerse más pequeña.
A nadie le hace bien perderse fuera de su mente
sin poder impedir que la gobiernen
ésos sucios monstruos hambrientos
(los que nunca duermen);
o por el contrario,
que quede para siempre en blanco
sola, muerta,
sin nadie que le converse.
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