Daniela Albasini
Poeta asiduo al portal
Solo, él solo,
inmóvil, paralizado
por el miedo helado del invierno.
Solo él, pensaba,
en medio de una naturaleza muerta.
Una idea cruzó rauda por su mente,
las piernas le hormiguearon,
la sangre en sus venas se volvió pastosa,
en su boca la saliva
apelmazando su lengua, la trababa.
A medio camino entre su vida y su destino,
mensajero de la nada,
portador de ideas no nacidas,
pulcra semblanza de años no vividos,
a medio camino su halo se acababa.
Sí, una idea negra cruzó su mente vaga,
imprecisa y preciosa a un mismo tiempo.
Se creyó incapaz de representarla,
no se veía obedeciendo ciegamente.
Pero ciego quedose con su ira,
autómata, pasajero del invierno,
recogió sus recuerdos en un hato
poniendo fin a su azarosa pesadilla.
Sintió un dolor hiriente,
profundo precursor de una muerte segura,
sintió crujir el aire a su caída,
y con cada golpe de latido
sintió que su vida se extinguía.
Los recuerdos en imágenes pasaron,
miles de ellos en décimas de segundo,
y solo, él solo,
inmóvil, desangrado,
dejó tras de si presente y pasado.
inmóvil, paralizado
por el miedo helado del invierno.
Solo él, pensaba,
en medio de una naturaleza muerta.
Una idea cruzó rauda por su mente,
las piernas le hormiguearon,
la sangre en sus venas se volvió pastosa,
en su boca la saliva
apelmazando su lengua, la trababa.
A medio camino entre su vida y su destino,
mensajero de la nada,
portador de ideas no nacidas,
pulcra semblanza de años no vividos,
a medio camino su halo se acababa.
Sí, una idea negra cruzó su mente vaga,
imprecisa y preciosa a un mismo tiempo.
Se creyó incapaz de representarla,
no se veía obedeciendo ciegamente.
Pero ciego quedose con su ira,
autómata, pasajero del invierno,
recogió sus recuerdos en un hato
poniendo fin a su azarosa pesadilla.
Sintió un dolor hiriente,
profundo precursor de una muerte segura,
sintió crujir el aire a su caída,
y con cada golpe de latido
sintió que su vida se extinguía.
Los recuerdos en imágenes pasaron,
miles de ellos en décimas de segundo,
y solo, él solo,
inmóvil, desangrado,
dejó tras de si presente y pasado.