Natalia Sanabria
Poeta recién llegado
Respiro en una burbuja de veneno,
Que me aniquila lentamente,
Desde que llegué todo ha sido enfermo
Vacíos que me agobian constamente.
Vengo del vientre de una mujer,
Tan muerta como el pasto seco,
Que me oculta la mano en el dolor,
Y me la alarga en el regocijo.
Busco el buen camino,
Pero es imposible tener control
Si mi alma hierve en un infierno
Donde no existió nunca el amor.
Inhalo suciedad, y soy como una santa buscando piedad
Ya no hay nada en este mundo,
Que me rompan los ovarios en la oscuridad,
Y me desangren en lo inmundo.
Que me aniquila lentamente,
Desde que llegué todo ha sido enfermo
Vacíos que me agobian constamente.
Vengo del vientre de una mujer,
Tan muerta como el pasto seco,
Que me oculta la mano en el dolor,
Y me la alarga en el regocijo.
Busco el buen camino,
Pero es imposible tener control
Si mi alma hierve en un infierno
Donde no existió nunca el amor.
Inhalo suciedad, y soy como una santa buscando piedad
Ya no hay nada en este mundo,
Que me rompan los ovarios en la oscuridad,
Y me desangren en lo inmundo.