Rosenkranz
Poeta recién llegado
No puedo detener las lágrimas
. . .
¡Maldito el momento
en que un alma impura
ha apresurado tu vida
a una muerte prematura.
Quise tomar tu mano
y acompañarte en tu camino,
pero te arrebataron de mis brazos.
Esa dulce inocencia
marcó tu destino
y tus pasos traviesos
Te condujeron a una trampa mortal.
¡Malditas mentes corrompidas
con caras de corderos
y almas de bestias
de las que con ansias
espero aquella caida final!
Maldigo el lugar
que recogió tu sangre
y los oidos de aquellos
que escucharon tu llanto
y no quisieron atenderlo
Lagrimas soltaron tus ojos
que nunca pude secar,
un dolor entumecedor
que no pude aliviar.
Esperé horas
Que para mí,
fueron años
queriendo escuchar
tus pasos de regreso.
Pero jamás pude
volver a divisar
tu pequeña silueta,
escuché palabras
que jamás logré entender
y una erronea explicación
de por qué no estas.
Maldijeron mi boca
por pronunciar de nuevo tu nombre,
te encerraron en una caja blanca
y condenaron tu pura alma
a una eterna oscuridad.
. . .
¡Maldito el momento
en que un alma impura
ha apresurado tu vida
a una muerte prematura.
Quise tomar tu mano
y acompañarte en tu camino,
pero te arrebataron de mis brazos.
Esa dulce inocencia
marcó tu destino
y tus pasos traviesos
Te condujeron a una trampa mortal.
¡Malditas mentes corrompidas
con caras de corderos
y almas de bestias
de las que con ansias
espero aquella caida final!
Maldigo el lugar
que recogió tu sangre
y los oidos de aquellos
que escucharon tu llanto
y no quisieron atenderlo
Lagrimas soltaron tus ojos
que nunca pude secar,
un dolor entumecedor
que no pude aliviar.
Esperé horas
Que para mí,
fueron años
queriendo escuchar
tus pasos de regreso.
Pero jamás pude
volver a divisar
tu pequeña silueta,
escuché palabras
que jamás logré entender
y una erronea explicación
de por qué no estas.
Maldijeron mi boca
por pronunciar de nuevo tu nombre,
te encerraron en una caja blanca
y condenaron tu pura alma
a una eterna oscuridad.