sara0305
Poeta fiel al portal
Arrullo tu voz
en mis manos
glaciales, vueltas
cenizas entre
tus dientes.
Se desprende
el disfraz de
mi cuerpo,
moños y pecas,
y se vuelve
un ronroneo escapando
entre las tejas.
Entre tu silencio
mi honda insistencia
y la boca entreabierta,
surge una lengua
glotona de desvelar
un secreto que revienta
en mi pecho y tu última
vena, arteria, o ¿condena?
El chicle se ha cansado
de ser cómplice inmediato
o eufemismo de una imagen
huyendo de la biblia,
arrinconada en un cartón.
Y mirarte, desviarme
a tu quijada, a la
marca de tu camisa,
hablarte del paisaje
oprimiendo una
sonrisa, apretar
tu nudillo,
saborear la brisa,
nada se compara
a cuando en una
pared se camufla
mi uniforme,
hecho trizas.
Solo surgen yemas
en tus marañas;
de puntillas,
el amor no se engaña.
Agachado, el aire
te llega,
mi brillo en tus dedos.
Digo adiós,
no pasó nada
mañana te veo.
y todo el día
Espero.
en mis manos
glaciales, vueltas
cenizas entre
tus dientes.
Se desprende
el disfraz de
mi cuerpo,
moños y pecas,
y se vuelve
un ronroneo escapando
entre las tejas.
Entre tu silencio
mi honda insistencia
y la boca entreabierta,
surge una lengua
glotona de desvelar
un secreto que revienta
en mi pecho y tu última
vena, arteria, o ¿condena?
El chicle se ha cansado
de ser cómplice inmediato
o eufemismo de una imagen
huyendo de la biblia,
arrinconada en un cartón.
Y mirarte, desviarme
a tu quijada, a la
marca de tu camisa,
hablarte del paisaje
oprimiendo una
sonrisa, apretar
tu nudillo,
saborear la brisa,
nada se compara
a cuando en una
pared se camufla
mi uniforme,
hecho trizas.
Solo surgen yemas
en tus marañas;
de puntillas,
el amor no se engaña.
Agachado, el aire
te llega,
mi brillo en tus dedos.
Digo adiós,
no pasó nada
mañana te veo.
y todo el día
Espero.
Última edición: