Mi tristeza es muda.
Como mudos los lamentos que arengan en la sobria y fría noche,
de infinitas lunas maquilladas por gris olvido.
Como mudos los lamentos que arengan en la sobria y fría noche,
de infinitas lunas maquilladas por gris olvido.
Es tristeza amarga, callada y embuste.
Como arrastrada por hostiles segundos de dolor,
de profuso dolor sepulcral que se eleva
se desprende se arrastra hacia un recuerdo
un mísero recuerdo inoportuno.
Como arrastrada por hostiles segundos de dolor,
de profuso dolor sepulcral que se eleva
se desprende se arrastra hacia un recuerdo
un mísero recuerdo inoportuno.
La tristeza es muda y mucho más silenciosa que ayer.
Es olvidar por la tristeza misma, que se tiene alma indomable,
es mirar como ésta transita de lo pacífico
a la violenta cicatriz de realidad que la envuelve.
es mirar como ésta transita de lo pacífico
a la violenta cicatriz de realidad que la envuelve.
La tristeza es triste. Como tristes gotean las frías aguas del cielo y del iris.
Es pensar y no hacerlo.
Es como respirar ahogándose de dolor insípido de un recuerdo que golpea
que golpetea en los largos segundos de la oscuridad de la noche.
Es pensar y no hacerlo.
Es como respirar ahogándose de dolor insípido de un recuerdo que golpea
que golpetea en los largos segundos de la oscuridad de la noche.
Y a pesar de esta locura, la tristeza muda es energía para los pasos
para el acelere de esta alma que a veces recuerda algo inoportuno.
para el acelere de esta alma que a veces recuerda algo inoportuno.