Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el letargo de una larga noche
era la calma singular quimera
para lanzar un especial reproche
mientras la aurora con rigor espera.
Por qué, seguir con sinigual derroche
en esa moda que en el mundo impera:
crear por gusto de cualquier fantoche
terror, haciendo de su honor bandera.
Un ruido atroz que al corazón abate
y un grito al lado que reclama ayuda
cortan en seco el anterior debate
y en la trinchera sucumbió la duda.
No claudicar, a la razón combate
pura ilusión que en la oración se escuda.
era la calma singular quimera
para lanzar un especial reproche
mientras la aurora con rigor espera.
Por qué, seguir con sinigual derroche
en esa moda que en el mundo impera:
crear por gusto de cualquier fantoche
terror, haciendo de su honor bandera.
Un ruido atroz que al corazón abate
y un grito al lado que reclama ayuda
cortan en seco el anterior debate
y en la trinchera sucumbió la duda.
No claudicar, a la razón combate
pura ilusión que en la oración se escuda.