Hada
Poeta fiel al portal
Inscripciones del aislamiento
Imagen ©2011 Ana Belén Cardinali
I.
Acopio de equilibrios rozan la piel.
Apenas una brizna, ese breve sentido
donde te sientes latir.
Gélida emperatriz de tus entrañas,
no querías el espasmo continuo
reptando bajo los párpados.
Tan sólo un asomo a esa vida. Ese primer
...........................................................llanto.
Yo.
Me rebano el corazón con sus espadas.
Mi yugular aguarda
la legión de alfileres o palabras,
el silencio de mis huesos golpeados.
Nombro el caos de seguir sus pasos
y ahogarme en sus huellas.
........................Tan pequeña,
........................invisible.
........................La sombra del mito
........................se escama y palidece
........................hasta ser la grieta,
........................el poro;
........................el final
.............................del estío.
II.
Estertor.
Una sentencia;
exhalar, expeler, desechar.
Humear los restos
de esa convulsión que es el aliento,
las palabras verdes y púrpuras de la magulladura,
el sollozo detrás de la puerta
y el vértigo de amar.
El tiempo cierra los ojos en mis comisuras
...................................................y bosteza.
III.
Crecer.
Crecer un crecimiento postergado.
Crecer como los árboles, hacia la nada.
Crecer con los tobillos, con la boca, con las caricias y los golpes.
Crecer de una frustración solitaria,
absolutamente exiliada de mis fronteras.
Crecer de la oscuridad que me succiona. Dejarla, irme, volver. Depredando.
Crecer y asirme al retorno, con la misma fragilidad que me repara.
Crecer desde la sangre, abriendo las venas y que los ríos hablen de mí, de él, de todos los que son yo.
Crecer con los remos en mano, sin barcas.
Crecer pequeña como los colibríes. Asegurada a un par de alas invulnerables.
Crecer como crecen los que no buscan crecer para ser. Crecer para sentirme y conocerme y hacerme dueña de la intensidad que se gesta y crece y me llama y explosiona.
............................................................................Crecer allí, donde todo muere.
IV.
Una violencia busca la paz del espasmo,
su objeto, su escena.
Camaleónica, se fusiona con los instantes
y hace letra de mis recuerdos:
.........................un amor voraz,
.........................una lágrima esférica,
.........................la caverna del exilio.
..........................................................Se trata del ahogo o la intemperie Liliana Mizrahi
Imagen ©2011 Ana Belén Cardinali
I.
Acopio de equilibrios rozan la piel.
Apenas una brizna, ese breve sentido
donde te sientes latir.
Gélida emperatriz de tus entrañas,
no querías el espasmo continuo
reptando bajo los párpados.
Tan sólo un asomo a esa vida. Ese primer
...........................................................llanto.
Yo.
Me rebano el corazón con sus espadas.
Mi yugular aguarda
la legión de alfileres o palabras,
el silencio de mis huesos golpeados.
Nombro el caos de seguir sus pasos
y ahogarme en sus huellas.
........................Tan pequeña,
........................invisible.
........................La sombra del mito
........................se escama y palidece
........................hasta ser la grieta,
........................el poro;
........................el final
.............................del estío.
II.
Estertor.
Una sentencia;
exhalar, expeler, desechar.
Humear los restos
de esa convulsión que es el aliento,
las palabras verdes y púrpuras de la magulladura,
el sollozo detrás de la puerta
y el vértigo de amar.
El tiempo cierra los ojos en mis comisuras
...................................................y bosteza.
III.
Crecer.
Crecer un crecimiento postergado.
Crecer como los árboles, hacia la nada.
Crecer con los tobillos, con la boca, con las caricias y los golpes.
Crecer de una frustración solitaria,
absolutamente exiliada de mis fronteras.
Crecer de la oscuridad que me succiona. Dejarla, irme, volver. Depredando.
Crecer y asirme al retorno, con la misma fragilidad que me repara.
Crecer desde la sangre, abriendo las venas y que los ríos hablen de mí, de él, de todos los que son yo.
Crecer con los remos en mano, sin barcas.
Crecer pequeña como los colibríes. Asegurada a un par de alas invulnerables.
Crecer como crecen los que no buscan crecer para ser. Crecer para sentirme y conocerme y hacerme dueña de la intensidad que se gesta y crece y me llama y explosiona.
............................................................................Crecer allí, donde todo muere.
IV.
Una violencia busca la paz del espasmo,
su objeto, su escena.
Camaleónica, se fusiona con los instantes
y hace letra de mis recuerdos:
.........................un amor voraz,
.........................una lágrima esférica,
.........................la caverna del exilio.