Catastrofe
Poeta recién llegado
Nunca fue su intención vivir así, ni lo fue hacer tanto daño, no fue su intención volverse alcohólico, ni fue su intención estafar a tanta gente. No fue su intención golpear tanto a su mujer, ni engañarla con todas esas prostitutas. Aquel día su intención no era pasarse el alto y no era su intención ser embestido por aquel enorme camión de volteo ni fue su intención morir así. Fue condenado al infierno, evidentemente, y a punto estaba de ser lanzado al abismo cuando alzó los ojos y le reprochó a Dios, ¿porque tenía que ser condenado, si nunca fue su intención ser tan malo, porque se iba su vida al basurero¡ Y Dios, que andaba de buen humor, apareció para responderle, con una sonrisilla irónica, hablando entre sarcasmo y tristeza le dijo "Ay, lo lamento, hijo, no era mi intención enviarte al infierno... de verás."