Hermano Joaquín, quiero confesarme:
Y le ruego, gran poeta, no se alarme
Si la íntima que hoy le postro
Se me hace imposible terminar
Por el dolor que hace rodar
Una lágrima en mi rostro.
Una vez por la mañana
Al abrir mi ventana,
Una ladrona se adentró.
Y con celestial delicadeza
Y con un halo en la cabeza,
Mi corazón ella robó.
Era bella y mi mundo era bello
Porque le adornaba su destello.
Sacudió el gran abismo
Que inundaba mi vacía existencia
Y aseguro que Dios en su omnipotencia
De crear algo más bello lo guardo para sí mismo.
Créeme poeta, que yo la quería
Y que hasta el infierno iría
Por volverla a tener.
Hoy la evoco con anhelo
Y con dolo mi desvelo
Es por aquel amanecer.
¿Será acaso que las ninfas no se pueden retener?
¿Acaso es que escapan por no dejarse querer?
Seguro su amor no es digno de un mortal.
Aunque ciertamente aseguro
Que me quiso, se lo juro,
Con su amor primaveral.
Pero entonces llegó el día
Que existía en mis pesadillas
Donde ella de mi vida se esfumó.
Como un ladrón nocturno
Sin aviso taciturno
Un domingo de ramos me la quitó.
Y le ruego, gran poeta, no se alarme
Si la íntima que hoy le postro
Se me hace imposible terminar
Por el dolor que hace rodar
Una lágrima en mi rostro.
Una vez por la mañana
Al abrir mi ventana,
Una ladrona se adentró.
Y con celestial delicadeza
Y con un halo en la cabeza,
Mi corazón ella robó.
Era bella y mi mundo era bello
Porque le adornaba su destello.
Sacudió el gran abismo
Que inundaba mi vacía existencia
Y aseguro que Dios en su omnipotencia
De crear algo más bello lo guardo para sí mismo.
Créeme poeta, que yo la quería
Y que hasta el infierno iría
Por volverla a tener.
Hoy la evoco con anhelo
Y con dolo mi desvelo
Es por aquel amanecer.
¿Será acaso que las ninfas no se pueden retener?
¿Acaso es que escapan por no dejarse querer?
Seguro su amor no es digno de un mortal.
Aunque ciertamente aseguro
Que me quiso, se lo juro,
Con su amor primaveral.
Pero entonces llegó el día
Que existía en mis pesadillas
Donde ella de mi vida se esfumó.
Como un ladrón nocturno
Sin aviso taciturno
Un domingo de ramos me la quitó.