luisrafael
Poeta recién llegado
A Isi Sil
No es apacible un prado verde,
tachonado de flores,
ni es hermoso un árbol de altas ramas
que una brisa cálida mece suavemente en mayo,
no admira al corazón del que, sobre una montaña,
contempla el paisaje
lo inmenso del valle en que ha nacido,
no enternecen
las aguas limpias de un arroyo
que avanza entre frondosas orillas,
ni suspenden la respiración
las aguas quietas del mar
a un niño que por primera vez ha podido verlas,
no es enemiga del alma de un viejo
la canción que le recuerda al primer amor
ni llora un ojo que ve marcharse
la esperanza de un beso intensamente añorado,
no retumba en el pecho de un hombre enamorado
el tacto de unas manos de seda entre sus dedos
ni hiere la pasión a un amante
cuando su amada se le entrega,
nada en este mundo conforta o atormenta
si no lo resume y compendia
el misterio de tu rostro.
tachonado de flores,
ni es hermoso un árbol de altas ramas
que una brisa cálida mece suavemente en mayo,
no admira al corazón del que, sobre una montaña,
contempla el paisaje
lo inmenso del valle en que ha nacido,
no enternecen
las aguas limpias de un arroyo
que avanza entre frondosas orillas,
ni suspenden la respiración
las aguas quietas del mar
a un niño que por primera vez ha podido verlas,
no es enemiga del alma de un viejo
la canción que le recuerda al primer amor
ni llora un ojo que ve marcharse
la esperanza de un beso intensamente añorado,
no retumba en el pecho de un hombre enamorado
el tacto de unas manos de seda entre sus dedos
ni hiere la pasión a un amante
cuando su amada se le entrega,
nada en este mundo conforta o atormenta
si no lo resume y compendia
el misterio de tu rostro.