marquelo
Negrito villero
Vientos que solo se mueven en el estiramiento cálido de las playas
Acantilados dibujados por gaviotas
una y otra vez
cono picos hambrientos
Y la arena blanda, de piropo, conforme al apetito de mi espalda
para que la espera no arda como el Sol
Temo que mi sombra me abandone;
se agote
como una amante
que, aún desnuda,
rastrea la hoja de la puerta
para dejarme ciego.
Pero aún conservo mis ojos,
brillos de cuervos sobre las ramas
para darle vueltas
y acertar en mirarte.
Es necesario confinarte en el ojo
para que no se cierre
Es necesario que mi sombra no se agote
y sea un punto en la noche
Son necesarias muchas cosas,
pero amarillean en la demora.
Acantilados dibujados por gaviotas
una y otra vez
cono picos hambrientos
Y la arena blanda, de piropo, conforme al apetito de mi espalda
para que la espera no arda como el Sol
Temo que mi sombra me abandone;
se agote
como una amante
que, aún desnuda,
rastrea la hoja de la puerta
para dejarme ciego.
Pero aún conservo mis ojos,
brillos de cuervos sobre las ramas
para darle vueltas
y acertar en mirarte.
Es necesario confinarte en el ojo
para que no se cierre
Es necesario que mi sombra no se agote
y sea un punto en la noche
Son necesarias muchas cosas,
pero amarillean en la demora.
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