antonio palacios ferriño
Poeta recién llegado
Con el dolor de tu partida volviste a marcar mi alma.
En el sufrimiento de tu partida me dejaste.
Con el tu estruendo de tu adiós me quitaste la calma.
En el fuego del fiero amor me terminaste.
El fulgor de tus labios ya habrá quemado los míos.
Siempre el encanto y calidez de tu presencia
Me llena de vida tranquiliza mi conciencia.
Con tu cariño llenaste mi corazón de nuevos bríos.
La sensación de sentir tu cuerpo indeciso
El poder húmedo de tus labios rojos.
El encantador aroma de tu pelo hechizo.
Tu cuerpo que me desarma en mil despojos.
La herida que me dejaste nunca cicatrizo.
Jamás olvidare el color cautivo de tus ojos.
En el sufrimiento de tu partida me dejaste.
Con el tu estruendo de tu adiós me quitaste la calma.
En el fuego del fiero amor me terminaste.
El fulgor de tus labios ya habrá quemado los míos.
Siempre el encanto y calidez de tu presencia
Me llena de vida tranquiliza mi conciencia.
Con tu cariño llenaste mi corazón de nuevos bríos.
La sensación de sentir tu cuerpo indeciso
El poder húmedo de tus labios rojos.
El encantador aroma de tu pelo hechizo.
Tu cuerpo que me desarma en mil despojos.
La herida que me dejaste nunca cicatrizo.
Jamás olvidare el color cautivo de tus ojos.