Jamás
Sombras que juegan con mi sentido de lucidez y me reclaman fluidez en el espacio que no encuentro
Momentáneamente existe el lado sur de lo que no estoy mirando, pero esa sombra entra en mi cráneo como lava volcánica vieja, que jamás he de vomitar jamás
así trascurren los días buscando el vomito, la auto convicción que jamás intenta asomar. Mis sesos intentan reproducirse y los dejo en vinagre viejo remojados. Jamás los sacare de allí los dejare para que el cuervo en el susurro de su voz se los mastique; jamás dirá, jamás repetirá los comerá y dirá jamás. Jamás el ebrio poeta volverá a la vida; jamás la foto blanco negro volverá a la vida
¿Dónde estará su pluma? ¿Estará junto a su botella? Jamás y todos los días lo recuerdo, jamás y todos los día el cuervo me acecha. Jamás y todos los días las sombras juegan en mi mente