Julio palma
Poeta recién llegado
Te invito al jardín de la ternura,
la regla número uno,
sentirte cómoda y enamorada...
Despoja la tímidez y déjame, acariciar tu piel.
Suelta tus sentidos, imagina lo más bello.
Goza de placer, amor mío,
quiero comerte la boca con un beso...
No despiertes de este sueño.
Procura sin abandono,
permanecer a mi lado
hasta que nos arrope la noche.
Las prohíbiciones son inexistentes.
Los obstáculos son débiles.
Nuestro amor incandescente.
Es más fuerte que la tormenta.
Sí alejan vuestros corazones,
tarde o temprano, el cariño mutuo nos une...
Promete continuar este anhelo...
Relájate y ponte tierna a mis antojos...
Entro a tu cuerpo despacito y con privilegios.
Toques ardientes, recorren aquel paisaje con cautela.
Buscan el valle inhibido, que tanto deseo.
Es como estar en el cielo.
Tus senos, esponjosos de plácidas nubes.
Tu voz, eco de ángeles divinos,
son el óleo de la fémina que en mis brazos ostento.
La luna se averguenza, es testigo de este momento.
Mis manos, desprolijan tu pelo
mientras te quito los atuendos.
Descubro el floral de tu ser.
Tu alma, se demuestra desnuda
y la mirada más atrevida, domina mis sentimientos.
la regla número uno,
sentirte cómoda y enamorada...
Despoja la tímidez y déjame, acariciar tu piel.
Suelta tus sentidos, imagina lo más bello.
Goza de placer, amor mío,
quiero comerte la boca con un beso...
No despiertes de este sueño.
Procura sin abandono,
permanecer a mi lado
hasta que nos arrope la noche.
Las prohíbiciones son inexistentes.
Los obstáculos son débiles.
Nuestro amor incandescente.
Es más fuerte que la tormenta.
Sí alejan vuestros corazones,
tarde o temprano, el cariño mutuo nos une...
Promete continuar este anhelo...
Relájate y ponte tierna a mis antojos...
Entro a tu cuerpo despacito y con privilegios.
Toques ardientes, recorren aquel paisaje con cautela.
Buscan el valle inhibido, que tanto deseo.
Es como estar en el cielo.
Tus senos, esponjosos de plácidas nubes.
Tu voz, eco de ángeles divinos,
son el óleo de la fémina que en mis brazos ostento.
La luna se averguenza, es testigo de este momento.
Mis manos, desprolijan tu pelo
mientras te quito los atuendos.
Descubro el floral de tu ser.
Tu alma, se demuestra desnuda
y la mirada más atrevida, domina mis sentimientos.