Edgar Iván Hernández
Poeta recién llegado
Javier, el hermoso.
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[FONT="]Por las 250 libras de peso y mi un metro cincuenta de estatura, me apodaron El Hermoso. Pero fui muy hermoso desde que estaba en el vientre de mamá, porque cuando Amanda se dio cuenta que estaba embarazada, preguntó a mi abuela:
[FONT="] - ¿Mamá, qué debo hace para que mi hijo nazca hermoso? La abuela respondió:
[FONT="] - Debes comer todos los días un plátano y por las noche una cerveza.
[FONT="]Ella siguió el consejo devotamente. Cuando nací, era un niño grande y hermoso.
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[FONT="]Por las 250 libras de peso y mi un metro cincuenta de estatura, me apodaron El Hermoso. Pero fui muy hermoso desde que estaba en el vientre de mamá, porque cuando Amanda se dio cuenta que estaba embarazada, preguntó a mi abuela:
[FONT="] - ¿Mamá, qué debo hace para que mi hijo nazca hermoso? La abuela respondió:
[FONT="] - Debes comer todos los días un plátano y por las noche una cerveza.
[FONT="]Ella siguió el consejo devotamente. Cuando nací, era un niño grande y hermoso.