JESSICA
Leí tu carta.
Hacia mucho tiempo que no te reportaba,
Pensé que el amor,
Ese amor puro de niños, que juramos los dos cual pétalo de una flor,
Había sido por siempre,
Borrado por el añoso paso del tiempo.
En tu esquela
Que escribiste con tu tersa mano,
Encontré el aroma de tu amor,
Y esas palabras tan bonitas,
Tan bonitas como flor de azucena
Tal el jardín perfumado de vuestras almas,
Llenaron de evocaciones, otra vez nuestro florecido vergel.
Y sentí que estabas muy cerca a ti,
Muy juntos,
Nos abrazábamos,
Nos besábamos con efusión,
Y caminábamos cogidos de las manos bajo la mirada alegre de la luna llena,
Que nos vio unir nuestros cuerpos,
En uno solo,
Pero no era así,
Un helado frío me abrigó el enjuto cuerpo,
Mi corazón latió desesperadamente,
Y lloré de rabia,
Muchas lágrimas rodaron por el frío césped
Porque se que tu vida está en otra dimensión.
Luecamon
Leí tu carta.
Hacia mucho tiempo que no te reportaba,
Pensé que el amor,
Ese amor puro de niños, que juramos los dos cual pétalo de una flor,
Había sido por siempre,
Borrado por el añoso paso del tiempo.
En tu esquela
Que escribiste con tu tersa mano,
Encontré el aroma de tu amor,
Y esas palabras tan bonitas,
Tan bonitas como flor de azucena
Tal el jardín perfumado de vuestras almas,
Llenaron de evocaciones, otra vez nuestro florecido vergel.
Y sentí que estabas muy cerca a ti,
Muy juntos,
Nos abrazábamos,
Nos besábamos con efusión,
Y caminábamos cogidos de las manos bajo la mirada alegre de la luna llena,
Que nos vio unir nuestros cuerpos,
En uno solo,
Pero no era así,
Un helado frío me abrigó el enjuto cuerpo,
Mi corazón latió desesperadamente,
Y lloré de rabia,
Muchas lágrimas rodaron por el frío césped
Porque se que tu vida está en otra dimensión.
Luecamon