che ibarra
Poeta recién llegado
Mis manos sobre tu pelo y mi calma sobre tu almohada,
tu ombligo fuente anhelada.
Mis aves sobre tu cielo, mi simiente y tu tierra colmada,
otra vez fui costanera para tus agua saladas.
Mis amaneceres tardíos, tus tardes desatadas,
como siempre llego ansioso a tu espalda de alborada.
Mis dudas y confusiones, tu vientre única morada,
nado a contracorriente, pez ansioso para tu carnada.
Mi temor a no tenerte, tu certeza tan confiada,
apuesto todo, tu casi nada, los dos entre la marejada.
Mi vida minuto a minuto, tu reloj es barca varada,
nuestra historia seguramente será verdad engañada.
Mi ansia bestia atrapada, senos de sirena encantada,
mitologías conocidas, historias ya muy contadas.
Así se consume mi vida, cera blanda en tu llamarada
voy a quemarme las alas, doy mi todo por tu nada.
Si mi labranza es de temporal para tu tierra apretada
espero cada estación ser labor de tu jornada.
Che.
tu ombligo fuente anhelada.
Mis aves sobre tu cielo, mi simiente y tu tierra colmada,
otra vez fui costanera para tus agua saladas.
Mis amaneceres tardíos, tus tardes desatadas,
como siempre llego ansioso a tu espalda de alborada.
Mis dudas y confusiones, tu vientre única morada,
nado a contracorriente, pez ansioso para tu carnada.
Mi temor a no tenerte, tu certeza tan confiada,
apuesto todo, tu casi nada, los dos entre la marejada.
Mi vida minuto a minuto, tu reloj es barca varada,
nuestra historia seguramente será verdad engañada.
Mi ansia bestia atrapada, senos de sirena encantada,
mitologías conocidas, historias ya muy contadas.
Así se consume mi vida, cera blanda en tu llamarada
voy a quemarme las alas, doy mi todo por tu nada.
Si mi labranza es de temporal para tu tierra apretada
espero cada estación ser labor de tu jornada.
Che.