David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Soy un juez incorrupto que delego
el poder que yo tengo en la moneda,
por tanto el delincuente que bien pueda
pagarme nunca irá preso al talego.
Con un saco, bien puedo hacerme el ciego,
y con un maletín, pues no hay quien pueda
desdecir que el sistema ya no rueda
porque cualquier imputación te nego.
Y declaro que nunca habrá quien mate
en este mundo a otro ser humano
mientras que pueda financiarme el yate.
Pues ya sea católico o pagano
no hay quien un veredicto me desate
si llena de dinero está mi mano.
el poder que yo tengo en la moneda,
por tanto el delincuente que bien pueda
pagarme nunca irá preso al talego.
Con un saco, bien puedo hacerme el ciego,
y con un maletín, pues no hay quien pueda
desdecir que el sistema ya no rueda
porque cualquier imputación te nego.
Y declaro que nunca habrá quien mate
en este mundo a otro ser humano
mientras que pueda financiarme el yate.
Pues ya sea católico o pagano
no hay quien un veredicto me desate
si llena de dinero está mi mano.