Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aprendí a correr para verte correr por mis sueños,
guardando distancia con la realidad,
jugándole una partida de dados al deseo
y suspirando de amor, por lo linda que estás.
Sentado a mitad del camino te espero
y deseo con el alma que vuelva a pasar,
que tus ojos me miren y rompan el hielo
que vive en mi corazón que te quiere besar.
Que se quede el mundo con pirámides y cielos,
que descubran que existe el agua en Neptuno,
que declaren feriado el treinta de febrero
pero que tu amor no me tenga en ayuno.
Que sólo me hable de amor el sol que te alumbra,
y las sombras que a oscuras te quieren besar,
que sólo me hable de amor la luz de la luna
que envidia tus ojos, que son como olas de mar.
Bendito el amor que ayer se graduó de "Master en Besos"
y vino hasta aquí a dejar sucursal en tu cuerpo,
y estudios con sellos que sólo tu boca ha de abrir.
Que sólo me hable de amor el suspiro
que jugando de galán
brota de mí cada vez que te miro,
y que hasta los sueños que nunca he tenido
aprendan desde hoy que te deben soñar.
Cancelo esta noche cualquier compromiso
y me quedo esperando en el alma
que tus labios me quieran besar.
Que sólo quede en mi pecho el abrigo
que al amarte me das.
guardando distancia con la realidad,
jugándole una partida de dados al deseo
y suspirando de amor, por lo linda que estás.
Sentado a mitad del camino te espero
y deseo con el alma que vuelva a pasar,
que tus ojos me miren y rompan el hielo
que vive en mi corazón que te quiere besar.
Que se quede el mundo con pirámides y cielos,
que descubran que existe el agua en Neptuno,
que declaren feriado el treinta de febrero
pero que tu amor no me tenga en ayuno.
Que sólo me hable de amor el sol que te alumbra,
y las sombras que a oscuras te quieren besar,
que sólo me hable de amor la luz de la luna
que envidia tus ojos, que son como olas de mar.
Bendito el amor que ayer se graduó de "Master en Besos"
y vino hasta aquí a dejar sucursal en tu cuerpo,
y estudios con sellos que sólo tu boca ha de abrir.
Que sólo me hable de amor el suspiro
que jugando de galán
brota de mí cada vez que te miro,
y que hasta los sueños que nunca he tenido
aprendan desde hoy que te deben soñar.
Cancelo esta noche cualquier compromiso
y me quedo esperando en el alma
que tus labios me quieran besar.
Que sólo quede en mi pecho el abrigo
que al amarte me das.